Pero cada rutina también necesita un equilibrio: si usas un acondicionador profundo con demasiada frecuencia, el acondicionamiento excesivo dejará el cabello lacio y sin vida debido a la acumulación excesiva de producto. Una vez que tu cabello haya absorbido lo que necesita, cualquier producto adicional tendrá demasiado peso para tu cabello. Y, por otro lado, lo más probable es que tu cabello termine rígido, seco y propenso a romperse si no lo acondicionas en profundidad con la suficiente frecuencia. Entonces, solo porque la rutina de tu acondicionador habitual haya funcionado un tiempo, no significa que no deba ajustarse según los cambios en tu estilo de vida. Los cambios de estación, la cantidad de exposición al aire libre y especialmente la frecuencia de uso de herramientas de calor, pueden afectar la frecuencia con la que debes acondicionar profundamente tu cabello.