Para entender cómo se acaba teniendo el cuero cabelludo graso, primero hay que comprender de dónde viene el pelo graso. Las glándulas sebáceas de la piel producen una sustancia aceitosa natural llamada sebo. Cuando todo funciona en armonía, el sebo ayuda a mantener el cabello flexible, brillante y sano. Por otro lado, un desequilibrio en la producción de sebo puede suponer la diferencia entre un cabello seco y quebradizo y otro sedoso y suave. Una producción excesiva de sebo también puede dar lugar a un cuero cabelludo "graso", que deja el cabello cansado, sin brillo y apelmazado.
El cabello graso también puede provocar otros problemas capilares, como caspa o caída del cabello. Ya sea como resultado de cambios hormonales, de un cambio en la dieta o simplemente de la medicación que estés tomando, el cabello graso puede ser difícil de controlar. Pero no tiene por qué ser así.
Si identificas las causas del cabello graso (y cómo tratarlas y controlarlas), podrás recuperar un cabello sano y equilibrado sin tener que lavarte el cuero cabelludo todos los días.