En una escala del 1 al 10, donde 1 es el liso absoluto y el opuesto es el rizo más extremo, el cabello afro se coloca por encima de ocho. Su estructura es muy particular y delicada: el cabello afro es generalmente plano y se "enrolla" sobre sí mismo en una espiral muy apretada, que llega a parecerse a una "Z".
Si se planchan con frecuencia, con tratamientos químicos o con secador de pelo y plancha, los rizos afro corren el riesgo de dañarse y romperse. Cuando se dejan al natural tienden a encresparse, pueden perder definición y formar nudos difíciles de desatar.
¿Entonces lo que hay que hacer? Antes que nada, aprende a amar su naturaleza y no a combatirla, eligiendo también los productos adecuados para una rutina reestructurante y anti-frizz.